Amy, crítica

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Amy
La premeditación en el registro
Por Erick Estrada
Cinegarage

Asif Kapadia nos tiene tomada la medida. Regresa el material de archivo que en Senna era primordialmente periodístico y que en el caso de la película que nos habla del ascenso y caída de Amy Winehouse es familiar. Regresa el movimiento casi imperceptible en el que para pasar de la descripción a veces enamorada a veces justa y equilibrada de la personalidad del retratado (aquí se trata de una retratada) a la reconstrucción del lado trágico del personaje (conocemos ya el oscuro y triste desenlace de Winehouse de la misma forma que conocíamos las violentas circunstancias de la muerte de Senna).

Bien, si no estuviera tan mal. Formalmente ese uso del material de archivo que si bien es retocado y digitalizado para alcanzar la mejor definición posible (especialmente si hablamos de que esto será proyectado en una pantalla de cine) nos obliga y somete a imprecisiones tanto de encuadre y enfoque de quien en ese momento sujetóla cámara, se trate del padre de la cantante, de su mánager o de su novio, dos de los cuales parecen haberlo hecho en busca del registro de algo que saben los inmortalizará indirectamente una y otra vez para uso (y hasta parece disfrute) de quien reacomoda las piezas una a una.

En el fondo, esa premeditación en el registro de situaciones que con otros rostros habrían pasado desapercibidas, ensucia de morbo a la película casi de la misma forma como ocurrió en Senna; conocemos la historia, sabemos el desenlace, vivimos el acoso de la prensa y del mundo pop a una figura en caída libre como Winehouse. No tenemos necesidad del desvío de nuestro primer tema para centrarnos después y con insistencia cuestionable en el lado oscuro que de hecho contradice todo lo planteado en la primera tercera parte.

Kapadia repite el truco y caminando en la cuerda floja oculta la obviedad de su morbo y tiroteo a nuestra sensibilidad y pasa de la construcción de la poderosa personalidad de una cantante que por mucho tiempo ignoraba su propia cualidad, a un derribo brutal y oscurecido con la autodocumentación enfermiza de su padre y novio que nos meten a un tema completamente distinto.

La mejor reflexión de esta película llega de hecho desde afuera, al ver cómo la autodocumentación se ha convertido en un fenómeno tan aceptable que ahora prácticamente todo mundo lo practica sin medir las consecuencias. De ahí que mucho de ese proceso de auto registro termine después por beneficiar a cientos de industrias.

La del cine a través de estos experimentos formalmente imprecisos (de origen) y melancólicamente manipuladores (en el fondo) y este documental desgraciadamente es prueba de ello.

Amy
(Reino Unido, 2015)
Dirige: Asif Kapadia
Con: Amy Winehouse
Música: Antonio Pinto
Efectos visuales: Aurosa Shannon
Duración: 90 min.

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